sábado, 22 de octubre de 2011

curiosidades de Jericoacoara

4 comentarios
El cambio climático también afecta a Brasil. Se supone que la época de lluvias aquí (en la región de Ceará) va de febrero a mayo, sin embargo nosotros ya hemos sido testigos de tres tormentas en los escasos días que llevamos en Jeri. Leticia, una de las dueñas de la pousada, nos decía ayer que jamás había visto antes llover en octubre. Lo bueno es que las tormentas son muy breves, aunque intensas, y hasta el momento siempre de noche. El único problema es que cuando llueve salen cientos de hormigas voladoras (y bastante grandes) que no sabemos si pican o no pero no son nada agradables!
Hablando con una de las trabajadoras de la pousada, nos hemos enterado de que el Jeri de ahora no se parece en nada al de hace 20 años. Se ve que entonces tan solo había tres pousadas en todo el pueblo (una de ellas de un español) que se hicieron de oro en su momento. El problema es que la población local no supo aprovechar la oportunidad de negocio y vendieron sus casas al mejor postor, mayoritariamente gente adinerada de Río de Janeiro y Sao Paulo y también extranjeros, muchos extranjeros, que acabaron transformando Jeri en el de ahora: pousadas y restaurantes. Lo bueno es que sigue siendo un lugar precioso, nada explotado, muy cuidado y con mucho encanto. La parte mala es que todos los locales son currantes y Jeri tiene unos precios desorbitados para ellos, pensados para el turista. De hecho, casi toda la gente empleada en Jeri vive en otras localidades vecinas, suponemos que debido a que no pueden permitirse tener una propiedad aquí. Nos dijeron que el precio de una vivienda oscila los 80.000-100.000 reales brasileros (el cambio a 1€ - 2,30BRL así que vosotros mismos…), pero no os imaginéis una gran casa ni mucho menos, aquí la construcción e instalaciones son bastante precarias.
Y cambiando de tema, ayer comenzamos las clases de kitesurf y, después de una clase de 2 horas, solo uno resiste! Jordi sí que continúa con el curso pero yo ya me he rendido. No es tan fácil como parece y el kite visto de cerca impresiona bastante. El problema es que tienes que tener control para dirigirlo y hacer bastante fuerza corporal (sobre todo de piernas) para sujetarlo y que no te lleve el viento donde él quiera, ¡y no caerte claro! Me tendré que buscar una alternativa más apta para mi condición física. En cuanto a Jordi, habrá que esperar a que comience con el kite dentro del mar (en las primeras clases tienes que aprender a controlarlo en la arena) para saber si es lo suyo.
De pinchos

miércoles, 19 de octubre de 2011

jeri en fotos

5 comentarios
Por aquí todo sigue igual, la misma tranquilidad que en días anteriores. Ya que estamos en el paraíso de los surferos, ayer empezamos a buscar escuelas de kitesurf que nos hicieran una buena oferta. Y como el mundo es un pañuelo, después de 2 minutos chapurreando el inglés con un monitor de kite, nos dimos cuenta que el tío era catalán. Rafa y Miquel son dos chicos de Girona que tienen una escuela en Jeri y que nos ofecieron un 2x1...suponemos que la tierra ayuda. Así que en breve comenzaremos las clases, a ver si  nos aguantamos en la tabla!!! 

Os dejamos las primeras fotos para ir abriendo boca.

Subiendo la duna

jo també

Niño capoeiro



Maestro de yoga





Aahhhhhhhhhhhhhh!!!



ufffffff por una foto!!!




Duna posto do Sol


martes, 18 de octubre de 2011

entre dunas y mar...la preciosa Jeri

1 comentarios
Después de 6 horas de bus y 1 en una especie de 4x4 a lo grande, llamado “jardineira”, llegamos a Jericoacoara, un precioso pueblo perdido en mitad de la nada... solo dunas y mar alrededor. Es uno de los sitios más espectaculares que hemos visto jamás y eso que no llevamos ni una semana de viaje. Antiguo pueblo pesquero de no más de 3000 habitantes, con calles de arena, lleno de “pousadas” y restaurantes con mucho encanto, habitados por surferos de todo el mundo que vienen a buscar el mejor viento. La tranquilidad que transmite este lugar es algo que solo se puede percibir si estás aquí, el tiempo se para y cosas tan cotidianas como la ropa se vuelven banales; hawaianas y bañador son lo único indispensable.
 
Nosotros nos hospedamos en la Pousada Aqua, aunque lo nuestro más que una estancia es un trueque. Se trata de un pequeño hostal de ocho habitaciones que llevan el nombre de frutas típicas de Brasil. Leticia y Fernanda son sus propietarias. A cambio de ayudarlas durante 5 horas al día, tenemos una habitación y comida diaria, cosa que nos da cierta libertad para perdernos entre las dunas y sin tener gastos extra.

De momento, lo que más nos ha impactado desde que estamos en Brasil son las horas de luz solar. El hecho de que estemos tan cerca del Ecuador hace que el sol sea constante durante todo el año, y tanto sale como se pone a las seis, coincidiendo las 12 con el mediodía exacto. Esto hace que el ritmo de vida se adelante y la gente se levanta pronto para aprovechar las horas de día, o más bien de sol porque aquí (lo siento por los que estéis en el hemisferio norte) la temperatura media es de unos 30º todo el año. Y hablando de temperatura…una cosa que también nos ha trastocado es que, por primera vez en la vida, en un mismo año viviremos dos veranos de forma consecutiva.

sábado, 15 de octubre de 2011

primeros pasos en Brasil...

3 comentarios

Disculpen las molestias pero hemos tenido muchos problemas con Internet... esperemos que todo sea más fácil a partir de ahora.
Primeros pasos en Brasil

Como dijimos al inicio, nuestra ciudad de llegada a Brasil era Fortaleza y, aunque con 12 horas de retraso aéreo, aquí estamos. La razón, salimos de Barcelona 1 hora más tarde de lo previsto, lo que nos hizo perder el enlace en Frankfort con el vuelo a Salvador de Bahía. Lo importante es que hemos llegado , nosotros y nuestras mochilas a las que dábamos por perdidas con tantos cambios de última hora.
Después de unas duchas merecidas y las primeras llamadas con el maravilloso Skype, nos hemos lanzado a las calles a ver qué encontrábamos. Para haceros una idea, Fortaleza es una de las ciudades del montón de Brasil en lo que a población se refiere, sin embargo tiene prácticamente el mismo número de habitantes que Madrid. Hemos decidido que no nos quedaremos mucho tiempo. Aunque sabíamos que no era una ciudad de lo más espectacular… esperábamos más de ella. Transmite sensación de abandono, edificios en mal estado, calles con tráfico caótico y pocas cosas que visitar. En definitiva, una ciudad de paso para nosotros.

sábado, 8 de octubre de 2011

el manifiesto...

3 comentarios
Nos costó un poco decidirnos a hacer o no un blog de nuestra aventura, pero al final decidimos que era la forma  más cómoda y emocionante de que pudiéramos seguir en contacto con todos vosotros. Sólo queremos que sea el lugar donde aparezcan los recuerdos, historias, consejos, amistades, aventurillas que nuestra memoria no pueda almacenar y que lo podamos disfrutar durante muchos años.
Estas serán nuestras compañeras de viaje, a ver si vuelven enteras...
..................

Manifiesto del Viajero
Todas las personas tienen derecho a dar la Vuelta al Mundo. Cada uno de nosotros lo puede hacer cómo y cuándo quiera. No existen normas para ello, ni nunca existirán. La puedes dar de Este a Oeste, o de Norte a Sur. En hoteles de primera o en hostales de mala muerte. De avión en avión o montado en una bicicleta. Ni siquiera es necesario hacerlo seguido en el tiempo, ni tampoco dar la vuelta completa. Un viajero es cualquier persona que al salir de casa, tan solo dando un paso, siente que está empezando algo nuevo, un camino diferente que por sí mismo valdrá la pena, le lleve a la esquina de en frente o al otro lado del mundo. Cualquier persona que continuamente quiera dar esos pasos estará dando la Vuelta al Mundo.

Es más, también podemos hacerlo sin movernos del salón de casa. Viendo un documental, leyendo un libro o simplemente escuchando las noticias. Con tan sólo un pensamiento, la imaginación nos llevará al otro extremo del mundo. Esos pasos soñados también cuentan. En realidad, sólo existe un requisito. Tener ganas de aprender. Porque no podemos querer lo que desconocemos. Aprender a saludar como ellos y a darles las gracias en su idioma. A comer con sus cubiertos o con las manos, si es su costumbre. Probar sus alimentos y beber de sus tazas. También debemos conocer su historia porque es la mejor forma de entenderlos y, en el fondo, de entendernos a nosotros mismos. La de hoy mirando sus periódicos y la de ayer leyendo sus libros. Sólo así estaremos viajando de verdad.

Este es el Manifiesto para los que cada paso, cada esquina, cada momento es un nuevo país que explorar y entender. Quizás incluso querer, aunque no es necesario que nos guste cada rincón del mundo, ni creemos que sea posible. Cada viajero tiene sus rincones y, aunque los comparta, siempre serán suyos. Sitios que son mágicos y donde nos sentimos especiales. Es precisamente la búsqueda de esos lugares y de esos instantes lo que nos vuelve locos de viajar.

Este es el Manifiesto del Viajero. Este es el Manifiesto de los que quieren dar la Vuelta al Mundo. Este es el Manifiesto de los que no queremos dejar de viajar, aún cuando algún día no podamos levantarnos de nuestra cama. Entonces un libro, una foto, un recuerdo nos llevarán de nuevo a aquellos lugares que hemos visitado o que nos han contado y mientras lo hagamos nos sentiremos parte del Mundo, de ese Mundo que cuanto más conocemos, más añoramos porque es tan grande que nunca podremos abarcarlo del todo. Por eso, precisamente, lo queremos. Por eso y porque es nuestro.
Y tuyo también.