lunes, 2 de enero de 2012

el calafate

Ya es nuestra segunda semana en El Calafate y, en contra de lo previsto, el tiempo pasa volando.  En menos de tres días entraremos en el nuevo año y seguramente será la Nochevieja más extraña y la más barata que hayamos vivido. No nos compraremos ropa bonita ni pagaremos entrada para ir de fiesta, tan siquiera tendremos un menú de lujo, pero seguro que será especial.
La gran familia

El día 24 lo pasamos entero cocinando. Habíamos organizado una gran cena de Nochebuena en la que podían participar los clientes, claro pagando. La verdad es que se nos fue de las manos y quisimos ofrecer un menú tipo buffet muy completo, con ensaladas variadas, entrantes y unos seis segundos. Cocinar para 30 personas no es fácil y cuando a eso de las 20h nos dimos una ducha teníamos ganas de tumbarnos en la cama porque estábamos cansadísimos. Después nos rehicimos y disfrutamos de la noche; la comida nos quedó rica, bebimos vino tinto de Mendoza y Fernet (un licor típico de aquí que lo mezclan con coca-cola) y salimos de fiesta al que debe ser el único local del pueblo hasta la madrugada.

Esteban, Virginie and vicki ( los voluntarios)

Como os podéis imaginar sobraron toneladas de comida, así que hemos tenido “cena navideña” para toda la semana.

Cena de navidad


Cambiando de tema, ayer tuvimos el día libre e hicimos nuestra primera excursión. Desde el hostel nos pueden conseguir algunas actividades gratuitas y escogimos hacer lo que aquí llaman “una estancia”, que en realidad son terrenos o fincas que ahora se dedican a la actividad turística, ofreciendo principalmente actividades al aire libre y gastronomía local. Nosotros fuimos a La Usina, a unos 40 minutos de El Calafate. La excursión era de medio día, nos pasaron a recoger a las 9:30 y volvimos a las 15:00. Ellos ofrecen escoger entre un paseo a caballo o un recorrido en polaris 4x4 (unos cochecitos que parecen un híbrido entre un buggy y un carrito de golf), después una comida regional en el restaurante y, por último, tiempo libre para pescar, tiro al arco, mountain-bike o, simplemente, caminar por la finca.



La verdad es que todo te sabe a poco. Llegamos a las 10:15 y tuvimos 45 minutos libres hasta las 11 que empezaba la cabalgata. Ese tiempo ya lo pierdes, porque no es suficiente para irte a hacer otra cosa. El paseo a caballo es de 1 hora, pero eso incluye el proceso de llegar hasta la cuadra y subirte encima del caballo y lo mismo cuando vuelves, es decir, de cabalgata real son unos 40 minutos. Mi caballo se llamaba Huevo y la yegua de Jordi era Blanquita. Bien, es cierto que las vistas son preciosas y estuvo bien porque es algo que normalmente no haces, pero fue demasiado breve y muy lento, no pusimos a los caballos ni al trote ni al galope.

Huevo (no es un pony) y blanquita

A las 12:15 ya entramos al restaurante a comer, porque nos recomendaron que lo hiciéramos a esa hora para después tener más tiempo libre para las otras actividades. La comida era muy rica; había lechuga y vegetales de la huerta, cordero asado y de postre flan con dulce de leche. Teníamos curiosidad por probar el famoso cordero patagónico…es igual que el que comemos en Burgos solo que este diría que es más grande. Podría haber sido una gran comida pero el hecho de engullir con prisas no te deja disfrutar tanto.

famoso cordero patagonico

Después de la comilona quisimos ir a pescar. Un “monitor” nos trajo las cañas y nos las dejó sin darnos ninguna explicación de cómo se pescaba (se supone que es de estas en las que tienes que lanzar la caña y después enrollar), a los 15 minutos a Jordi se le atascó el anzuelo en una roca y tuvimos que avisar para que la sacaran. Para nuestra sorpresa, cuando nos íbamos nos pretendían cobrar los daños de la caña!!!, obviamente nos negamos a pagar.



Tras el desastre de la pesca, cogimos un par de mountain-bikes y nos fuimos a dar un paseo. Fue bueno andar en bici después de muchos años sin hacerlo. Para acabar el día, nos pusimos en la piel de Robin Hood e hicimos unos cuantos tiros con arco.

La conclusión es que no se lo recomendaremos a los turistas porque este medio día cuesta unos 50€ y, como os hemos dicho, todas las actividades se quedan cortas. Claro que nosotros no nos podemos quejar porque fue divertido salir de la rutina y, aunque a la velocidad del rayo, disfrutamos de una buena comida.

El post tenía que haber estado publicado antes de fin de año, pero tuvimos problemas con las fotos.

Esperemos que todos hagáis tenido una buena entrada de año!!!!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola que tal parelleta???
Tot i que no sabem com heu celebrat el cap d'any aquí, al cul de mon, si que sabem que no us vàreu perdre les campanades (fetes amb olives) des de la nostra estimada comarca, encara que fos via internet. Esperem que tot vagi a les mil meravelles i que disfruteu el màxim. PETONS !!!!
Josep-Mercè-Roger-Laia

jordi-tamara dijo...

Si q es veritat q vem celebrar l'entrada a l'any amb 4 hores d'antelació!! xo després ho vem fer a l'hora correcte tal com cal. De moment tot genial, a veure si aquesta setmana podem fer l'esperada excursió!! Records a tothom.

Monica dijo...

ahora estoy en un hotel en buenos aires y en unos dias me voy para el calafate, que increibles paisajes! seguro es re lindo y me va a encantar