martes, 1 de mayo de 2012

de Cusco a Lima ...


A la vuelta del Machu Picchu nos quedamos un día más en Cusco, para recuperarnos del cansancio acumulado y para aprovechar y visitar un poco más el centro histórico. Es una ciudad realmente importante en Perú, como os dijimos fue la capital del Imperio Inca, además es la ciudad más antigua del continente que haya estado permanentemente habitada. Hoy en día es el campo base para todos los turistas que visitan el Machu Picchu y, como tal, es una ciudad que vive fundamentalmente por y para el turismo. 

El centro histórico es realmente bonito y la Plaza de Armas espectacular. Lo mejor son los balcones de las casas, muy coloniales, que recuerdan al norte de España, Asturias, Santander o Galicia. Más tarde, nos enteramos que los balcones son herencia española ya que por celos no dejaban ver a sus mujeres desde el exterior. No entramos a ninguna iglesia o museo porque es esta ciudad todo se paga y caro. Lo peor del centro es lidiar con las decenas de personas que te asaltan intentando paquetes turísticos, masajes, chubasqueros o chocolatinas; acabas harto de decir no, no gracias, no.


Plaza de armas
Lo mejor de Cusco fue conocer a nuestro couch, Ysmael, que nos contó muchas leyendas Inkas, nos llevó a bailar salsa y a jugar al billar e hicimos juntos una caminata hasta el Cristo y Sacsaywamán, unas ruinas Inkas situadas en la parte alta de la ciudad. Además, nos cocinó uno de nuestros platos peruanos favoritos, papas a la huancaína.


En una calle hay la famosa piedra inca de 12 ángulos, se aprecia lo cuidadosos que eran para construir paredes estos Incas.

piedra inca de los 12 ángulos
Cusco ya no daba para más así que después de 22 horas de bus llegamos a Lima, la capital de Perú, con unos 9 millones de habitantes. La población en Perú está muy mal repartida o, por decirlo de otra manera, está concentradísima en Lima, ya que la segunda ciudad más poblada de Perú es Arequipa y tan solo tiene un millón.

En Lima tuvimos suerte, conseguimos un couch muy majo, Joao, que vivía con su primo y su tía en uno de los mejores barrios de la capital, Miraflores. En este distrito es donde se acumulan también todos los hostels y una gran variedad de restaurantes, bares y tiendas, por lo que es donde acaban hospedándose la mayor parte de los turistas que llegan a Lima. Además, Miraflores está situado junto al mar, en el paseo marítimo que llaman la Costa Verde. En definitiva, es buena zona para pasear y dormir ya que es muy segura y agradable.



No es una ciudad que tenga muchos atractivos turísticos porque es una gran ciudad, se la ve bastante cosmopolita pero no es para quedarse más de un par de días. Además, tiene un tráfico muy intenso, mejor dicho un caos. Se necesitan más de dos horas para cruzar la ciudad. Una buena recomendación es utilizar el Metropolitano, unos buses que tienen carriles especiales para ellos y permiten llegar a los sitios lo antes posible.

Plaza San Martín

 Visitamos el centro histórico donde destacan dos plaza, la de Armas, que se caracteriza porque todos los edificios están pintados de amarillo y la Plaza San Martín, que por la contra es totalmente blanca. De nuevo, como en Cusco, los balcones de las casas del centro son de gran belleza.

Plaza de Armas
Entramos al museo de la Iglesia de San Francisco porque son muy famosas sus catacumbas. La verdad es que nos decepcionó bastante. Nos hicieron una visita guiada de unos 40 minutos durante la que nos explicaron básicamente cómo vivían allí los monjes franciscanos y su labor a favor de la población indígena en la época de la Colonia. Pero las catacumbas no son más que criptas donde ves toneladas de huesos humanos, ya que antes había sido un cementerio.



Por la noche fuimos a visitar el Parque de la Reserva, que es una parque de fuentes luminosas. Hacen un espectáculo de 15 minutos con música y luces.



jugando  como los niños... terminé mojado!!!
Lo mejor de Lima fue que Joao y su tía Tere nos llevaron a un restaurante a probar cuatro platos típicos peruanos, el ceviche, la causa, el tiradito y el arroz de marisco. Y de postre el suspiro limeño. Más tarde un maracuyá sour. Todo riquísimo.

después de 4 maracuyá sour
tiradito
suspiro limeño
Un poco de comida para que veáis que nos alimentamos.

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